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Automatización del sector hortofrutícola español

Automatización en el sector hortofrutícola ¿en qué punto estamos?

“La inversión en automatización es clave para que España haga frente a la creciente competencia de países terceros”

Frases como esta seguro que las lees a diario a poco que te interese el sector hortofrutícola y la actualidad.

El grado de automatización aumenta de forma constante y progresiva y a día de hoy muchas industrias ya se benefician reduciendo sus costes e incrementando su productividad.
Pero ¿por qué todo el mundo habla de automatización?

Vamos a verlo ahora. ¡Empezamos!

 
¿A qué retos nos enfrentamos en el futuro en el sector agrícola español?

El futuro viene cargado de cambios disruptivos originados por tres megatendencias globales (existen algunas más, pero estas son, a nuestro juicio, las más importantes):

1. Cambios demográficos

2. Tendencias y modas

3. Escasez de recursos y cambio climático


Cambios demográficos

Como consecuencia del aumento de la esperanza de vida, la población mundial ha experimentado un crecimiento exponencial. La previsión es que esto se mantenga durante un tiempo hasta que entremos en una fase de estabilización, debido a la reducción paulatina de la natalidad.

Cabe destacar que este crecimiento será muy variable según regiones: mientras que África o Asia contribuirán a él, Europa experimentará una disminución de la población.

El incremento de la población trae consigo una oportunidad para el sector, que va unida a tener mayor demanda de productos alimentarios.

«Para alimentar a la población en 2050 será necesario incrementar la producción de alimentos en un 70%»

Fuente:pwc.es

El sector español tiene llegados a este punto, tres grandes retos:

  1. Si tenemos en cuenta que la superficie de cultivo es limitada, el aumento de la oferta va a tener que cubrirse gracias a una mejora en la productividad.
  2. El futuro pasa por abrir mercado en las zonas que van a experimentar aumento de la población y que, se da la paradoja de que en estos momentos tenemos una presencia muy escasa o nula.
  3. Hacer frente al relevo generacional. Tiene que conseguir ser atractivo para los profesionales más jóvenes.

Tendencias y modas

El consumo hortofrutícola es cada vez más selectivo. La moda de lo ecológico parece que ha llegado para quedarse. Aunque a nivel nutricional no hay grandes diferencias, lo cierto es que hay personas dispuestas a pagar más por los productos ecológicos y sin pesticidas.
Los consumidores asocian la producción ecológica a ideas positivas como «natural», y «saludable».

El consumidor presiona al cambio y desde las instituciones europeas se originan nuevas leyes más restrictivas para los alimentos cultivados en la Unión Europea, quedando en desventaja frente a alimentos de terceros países.



El cambio climático y la escasez de recursos

Para 2050, se prevé que la combinación de la degradación de la tierra y el cambio climático reducirá el rendimiento mundial de los cultivos en un 10% de media y hasta en un 50% en algunas regiones.

Este dato aplastante nos da idea del gran reto que tiene por delante el sector. No olvidemos que esto va unido al incremento de la demanda.

El cambio climático influye mucho en la agricultura. De forma directa, el incremento de la temperatura afecta a la maduración y a los rendimientos de los cultivos, además de degradar el estado de los suelos en episodios de lluvias torrenciales. 

La disponibilidad y gestión de agua en España, que hoy ya supone un problema, será otro de los grandes retos del futuro.

¿Está el sector hortofrutícola español preparado para estos cambios?


Si le preguntamos a los agricultores españoles, su respuesta es que el futuro del sector no pinta bien. Y no andan desencaminados, ya que el desarrollo del sector depende, en gran medida, de la adopción de nuevas tecnologías e innovaciones. Pero la falta de inversión actual implica que estamos dejando pasar la oportunidad de solucionar los problemas y mejorar la productividad futura.

La despoblación de las zonas rurales tiene como consecuencia directa que en la España vaciada cada vez existan menos recursos y servicios, lo cual es una rueda, porque con menos servicios se merma la capacidad de retener población en esas zonas.

Pero no es todo tan negro, ya que existen también algunas oportunidades y en nuestras manos está el saber aprovecharlas.

Oportunidades para el sector


Las oportunidades giran en torno al avance de la tecnología, que va a mejorar la productividad, la eficiencia y la competitividad.
A su vez, este mismo avance tecnológico puede atraer a trabajadores jóvenes y formados así como facilitar la participación de las mujeres, minoritaria en el sector.
Siempre y cuando existan unos servicios mínimos en cualquier zona del país, así como el acceso a Internet de alta velocidad.
Las personas ya nos sumergimos en el mundo virtual para trabajar, hacer compras, socializar etc. y todo esto debería poder hacerse desde cualquier punto del país.

Rechazar la tecnología solo hará morir al sector. Debemos abrazarla e incorporarla a nuestro campo lo antes posible.
Como ejemplo podemos tener a Holanda, el país que más patatas y flores exporta pese a tener una extensión como Extremadura y un clima mucho más frío que el nuestro. ¿Cómo lo logran? Llevan incorporando aplicaciones tecnológicas a sus invernaderos de cristal desde hace más de una década, con el apoyo en forma de ayudas de las instituciones.

La sociedad actual es digital y nuestro campo también tiene que serlo. Nuestro objetivo es ayudar a esta digitalización a través de nuestro software de clasificación de frutas y hortalizas y contribuir a que este proceso sea más rápido, más exacto y permita un mejor aprovechamiento de las frutas.